Pie de Atleta

Lo que vulgarmente se llama pie de atleta es una infección micótica del pie. La correcta terminología sería tiña pedis.
La tiña pedis es un problema sumamente frecuente de la piel, la cual es prevalece en adolescentes y adultos de sexo masculino. Es muy rara en la infancia y lo que parece pie de atleta en esta edad  seguramente sea otra patología.
La transpiración y la falta de ventilación adecuadas del pie juegan un rol preponderante en el desarrollo de esta entidad, ya que favorecen el crecimiento del hongo que la produce.

¿Por qué se produce la tiña pedis ?

Como ya se describió el hongo que causa el pie de atleta ve favorecido su crecimiento por la humedad ; por lo tanto la transpiración, el mal secado de los pies, el uso de zapatos o zapatillas muy cerradas, o de  medias impermeables, o los climas muy cálidos contribuyen a la aparición de esta entidad.
Si bien se cree que el pie de atleta se contagia fácilmente caminando descalzo por las piletas o en los vestuarios, esto no es cierto, frecuentemente un solo miembro de una familia suele estar infectado.

¿Cómo se ve el pie de atleta ?

Esta entidad puede variar de acuerdo a quien afecte. En algunos pacientes se observa una descamación y maceración de la piel de los pliegues interdigitales, sobre todo los dos últimos pliegues interdigitales. En otros casos se observa enrojecimiento, descamación y aun vesículas o ampollas pruriginosas en las plantas y en los lados de los pies.
Las infecciones micóticas de las uñas de los pies también son frecuentes y suelen ser muy dificiles de tratar, se presentan con engrosamiento, y alteración del color y la superficie de las uñas las cuales pueden llegar a perderse.
Hay que destacar que no todas las erupciones de la planta del pie son debidas a hongos, por este motivo no se debe realizar tratamiento sin consultar al dermatólogo, quien debe realizar el diagnóstico e indicar la terapéutica adecuadas a cada caso ya que es probable que la utilización de medicaciones caseras o de venta libre empeoren la lesión ; y si no se realiza el correcto tratamiento de esta afección puede complicarse con una sobreinfección bacteriana.
 

Debido a que no todas las erupciones de la planta del pie son debidas a hongos, no se debe realizar tratamiento sin consultar al dermatólogo, quien debe realizar el diagnóstico e indicar la terapéutica adecuadas a cada caso ya que es probable que la utilización de medicaciones caseras o de venta libre empeoren la lesión.

 ¿Cómo se diagnostica el pie de atleta ?

Es el dermatólogo quien debe examinar su pie y si lo considerara necesario realizar un examen micológico, el cual consiste en el raspado de la piel del pie  o de las escamas de la uña y la observación del material obtenido bajo el microscopio, y el cultivo del mismo en medios especiales donde crecen los hongos.

¿Cómo se trata el pie de atleta ?

Una vez que el dermatólogo diagnosticó el pie de atleta se debe comenzar el tratamiento rápidamente. Para los casos más leves, el mismo consiste en cremas antimicóticas que deben ser prescriptas por el dermatólogo, en casos más severos el especialista puede indicar baños astringentes previos a la aplicación de la crema ; y en casos especiales puede ser necesario inclusive el tratamiento por boca con antimicóticos en comprimidos o cápsulas.
Las infecciones de las uñas de los pies son muy difíciles de erradicar, y existen constantes investigaciones para encontrar el tratamiento más cómodo, corto  y eficaz para ésta afección, la cual es muy frecuente.
Es importante destacar que el tratamiento antimicótico con las cremas indicadas por el dermatólogo debe completarse aun cuando la piel se vea sana ya que si no, son frecuentes las recurrencias del pie de la patología.
 
 
 

Recomendaciones para la prevención del pie de atleta
1.  Lavar los pies diariamente.
2.  Secar bien los pies luego del lavado, con especial atención entre los dedos.
3.  Evitar zapatos muy cerrados, especialmente en épocas de altas temperaturas.
4.  Utilizar medias de algodón que se deben cambiar diariamente o cuando esten húmedas,evitar el uso de medias de material sintético.
5.  Utilizar polvos antifúngicos en los zapatos, sobre todo durante el verano.

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